Escrito por Adriana Díaz
Estimo que la música constituye un medio de comunicación más, y como tal, por medio de ella se nos transmiten mensajes sobre temas de contenidos muy variados: amor y desamor, sexo, humor, tristeza, esperanza, religión y por supuesto, política. La música y la política constituyen acertadas formas de comunicación. Combinadas, pueden llegar a convertirse en un acorde sublime. No obstante, si mezclamos lo mejor de la primera con la parte más oscura de la segunda, emergen disonantes, actitudes que evidencian carencia de respeto.
El pasado 8 de noviembre en el Palacio de los Deportes se presentó un grande entre los grandes de la música en español: Joaquín Sabina. A su concierto asistió el Señor Presidente de la República, don Oscar Arias Sánchez. Probablemente debido a la ominosa y acongojante situación vivida en ese concierto antes del inicio de la actuación magistral del cantautor, por la presencia del Mandatario y la forma soez de parte de sectores del público de expresar desacuerdos, sus primeras palabras sobre el escenario fueron: “Nosotros somos músicos, no somos políticos”. Quienes pretendan creer o hacer creer que el eximio cantautor estableció un divorcio entre uno y otro tema no aciertan en su juicio. Baste para ello acudir a la letra de algunas de sus canciones y encontrar en ellas una articulación “Orteguiana” entre su arte y sus ideas. Y sin embargo, la pretensión del artista, como lo hizo público segundos después, fue desagraviar a nuestro Gobernante sin lastimar a quienes piensan diferente. Fue una lección sobre cómo podemos expresar nuestras diferencias, porque que el cantante no avaló las manifestaciones irrespetuosas. Las divergencias se expresan con el más profundo respeto a la dignidad del ser humano. Debemos respeto hacia el pensamiento que no concuerda con el propio, lo cual implica el respeto hacia uno mismo. Ese principio primario y a la vez valor inalienable, lamentablemente no todos lo conocen y mucho menos lo practican.
Defender una posición cualquiera que sea es válido y es inclusive necesario, ergo en un país democrático como lo ha sido Costa Rica. Lo que es inaceptable, y más aún es reprochable, es utilizar como medio para hacer prevalecer una opinión, la malacrianza y el irrespeto vulgar hacia cualquier persona, mucho menos, hacia la máxima autoridad del país. Las sociedades y las personas que no se autorregulan e ignoran normas elementales de convivencia se forjan un camino de propia destrucción.
Irrepetible las expresiones que cientos de personas a viva voz gritaban en contra don Oscar Arias, que como cualquier mortal que estaba presente ahí, lo único que deseaba era apreciar a un excelente músico. Tampoco podía faltar la expresión tan de moda entre unos cuantos, “No al TLC”. No fue una actitud comprensible, ni mucho menos justa, ya que inclusive el mismo Joaquín Sabina expresó, palabras más, palabras menos que la presencia del Presidente constituía motivo de orgullo para él, como también para otro sector de los que nos encontrábamos en ese lugar en donde nuestro Presidente electo tiene la oportunidad de mezclarse entre el público como uno más, con absoluta libertad.
Don Oscar: esa noche, asistimos muchas personas que apoyamos el TLC, apoyo que surge no de la gritería y la vulgaridad, sino de una decisión muy personal arraigada en preocupación conciente por estudiarlo y entenderlo. También lo apoyamos a usted en esta tarea, porque creemos en el verdadero desarrollo social del país y en el crecimiento económico. Porque necesitamos más oportunidades de trabajo y porque tenemos argumentos sólidos para defender en lo que creemos sin la mínima necesidad de acudir a formas que creíamos desaparecidas, porque nuestros argumentos son más fuertes que un grito ofensivo.
Disentimos (con respeto por supuesto) de quienes creen que la soberanía se defiende golpeándose el pecho con la bandera del país, y ofenden e irrespetan al Presidente que una mayoría eligió libre y democráticamente. Esto demuestra inconsecuencia entre palabras y hechos, lo que suele ser conocido popularmente como “la prédica del diablo”. Estoy segura que muchos de los que no quieren un tratado con Estados Unidos devengan salarios en dólares y tienen jefes “gringos” porque trabajan en compañías transnacionales y extranjeras.
Cuando algunos cientos deciden obstruir calles y malgastarse la voz gritando atrocidades, no puedo comprender, no logro concebir esa práctica malsana, de ejercer esa libertad de expresión y opinión con irresponsabilidad moral. ¡Qué pena!
Para evitar suspicacias, aclaro que yo no voté por nuestro actual Mandatario. Sin embargo, esa situación no puede darme una falsa legitimidad para insultarlo. Por el respeto que le debo a él y a mi propia persona no puedo caer ni compartir en actos bochornosos, ajenos a toda ideología política. El respeto es un dictado de las normas de convivencia. Proviene de la propia actitud moral y su ausencia empequeñece. Gracias a Joaquín por un excelente espectáculo que borró (temporalmente) el sentimiento de angustia y pena que me envolvía… hasta que me sentara a escribir mi molestia.












el 20 Nov, 2006 - 7:29 am
ese dia yo estaba ahi en el concierto de sabina y haber gritado no al tlc fue de lo mejor, hay q demostrar nuestra posicion y que esto es solo el inicio… la punta del iceberg
el 20 Nov, 2006 - 8:35 am
“No al TLC” lo gritan en cualquier parte y sin ninguna fuerza vehemente, el IRRESPETO VULGAR para defender tan vil posición es intolerable. Eso fue lo diferente ese día del concierto
el 20 Nov, 2006 - 8:20 pm
hey roy, como que ultimamente has tenido muchos invitados por aqui, eso es bueno.
bueno volviendo al tema, es una lastima que gente mal educada haga estas cosas, hay formas de hacer las cosas y esta no es una de esas.
Como si los gritos, ofensas cambiaran la desicion de una persona inteligente con ideas claras.
Definitivamente todos tenemos derecho de protestar, manifestarnos, vivimos orgullosamente en Costa Rica, un pueblo de paz, democracia, justicia social, y por ese mismo principio tambien debemos respetar a los demas, criticar educadamente, protestar de una buena forma.
el 21 Nov, 2006 - 3:26 pm
Que tal?
NO necesita este pais de algo tan mal negociado como este “tratado” que en realidad lo unico que quiere el gobierno norteamericano es seguir agregando ganancias a costas del pueblo tico.
Por ejemplo: si un agricultor desea sembrar frijoles para darle de comer a sus hijos, nietos, etc y ya la “semilla” fue patentizada por los norteamericanos, este NO podrà sembrar si no paga por el uso de la misma… Eso es un acuerdo???? Si es asì necesito por favor que alguien me explique còmo funciona este TLC ?????
el 21 Nov, 2006 - 11:30 pm
mae david, como se te ocurre decir eso… se nota que no sabes nada de patentes ni conoces mucho menos del tratado.
nunca una semilla podria ser patentada, como se te ocurre decir semejante cosa. Es como que a mi se me ocurra patentar mañana el oxigeno, y no le permita a nadie respirar, es un ejemplo drastico pero es lo mismo. Hay cosas que no se pueden hacer.
no tienes que creer todo lo que escuchas en las calles o manifestaciones o lo que dicen los sindicatos, hay que pensar un poco mas las cosas y ser un poco mas analitico.
el 24 Nov, 2006 - 9:35 am
en lugar de estar con estas trivialidades deberian preocuparse por buscar soluciones a otros problemas, pobresa, desempleo, delincuencia…
el 24 Nov, 2006 - 7:15 pm
mejor busque a dios manillo, con estas propuestas solo falta que ahorita pidan, como lograr el desarme mundial!!
no desviemos el tema del post. Mantengamos la linea del comentario original.
el 4 Dec, 2006 - 2:41 pm
eso que sucedio ese dia demostro una anti-cultura… yo me senti sumamente avergonzado.
Y no es que no este deacuerdo con las manifestaciones o protestas, por que estamos en un pais de derecho y aqui todos podemos manifestarnos a favor o en contra de algo, pero el punto es que dicha actividad no se prestaba para eso.
Un concierto no es un lugar para hacer esas cosas y menos atacar directamente a una persona en especifico.
Muchos estaran a favor del TLC y otros en Contra pero aun asi todos debemos respetarnos.